No hay servidor nuestro
Las licitaciones que guardás, tus notas y los documentos quedan en tu máquina, en un archivo cifrado. No pasan por ningún lado.
Entra a SICOP, busca tus mejores oportunidades y te asiste en todo el proceso. Vos solo decidís.
No hay categorías que elegir ni formularios que llenar. Vos escribís lo que hacés, con tus palabras.
«Mantenimiento de aires acondicionados», «uniformes», «asesoría legal». Las palabras que usarías para explicarle a alguien a qué te dedicás.
Busca en SICOP lo que se publicó en los últimos días y califica qué tanto te sirve cada licitación. Vos decidís qué tan estricta querés que sea.
Solo esas se guardan, cada una con su carpeta y los documentos del cartel bajados. Lo demás se mira y se descarta.
Le preguntás a la IA sobre el cartel, escribís tus propios reportes para correrlos sobre cualquier licitación, y comparás dos lado a lado.
Las licitaciones que guardás, tus notas y los documentos quedan en tu máquina, en un archivo cifrado. No pasan por ningún lado.
Usa el Claude o el ChatGPT que ya tenés instalado, con tu propia sesión. No te pedimos ninguna clave ni te cobramos por eso.
Cuando algo de tu lista cierra en menos de 48 horas, o cuando la institución cambia el cartel después de que lo leíste.
Cuando SICOP está caído o no contesta lo que esperábamos, la aplicación te lo dice con todas las letras. Nunca te va a mostrar «no hay licitaciones» cuando la verdad es «no pude revisar». Es la diferencia entre confiar en una herramienta y perderse un negocio sin enterarte.
Se instala como cualquier programa. En Mac se actualiza sola.
Buscando la última versión…